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Colesterol: cómo prevenir los trastornos asociados

Las claves para evitar las enfermedades asociadas a un colesterol alto, pasan por el ejercicio y dieta saludable

Hacer deporte y una dieta saludable ayuda contra el colesterol. Foto: Ed Yourdon (CC BY-NC-SA 2.0)

Con el nombre de dislipemia se conocen los trastornos relacionados con las lipoproteínas (grasas de la sangre). Hace un mes comenzamos este blog con un artículo en el que contábamos que 2 de cada 5 trabajadores analizados por Cualtis durante 2013 tenían valores alterados de colesterol total, cómo muchos de ellos no eran conscientes al no presentar síntomas, y los problemas para la salud que este hecho podría acarrearles a la larga. Hoy nos vamos a centrar en las medidas de prevención que pueden tomar para evitarlo.

Si a estas alturas alguien no ha decidido aún sus buenos propósitos para 2015, la siguiente lista de hábitos saludables contra el colesterol es fácil de cumplir y nos puede librar de una enfermedad cardiovascular en el futuro. Los dos pilares para prevenir la dislipemia son la dieta y el ejercicio físico.

Empezamos por la dieta:

• Debemos incluir el pan, arroz, las pastas y los cereales en general, diariamente en varias raciones. Mejor si son integrales.
• Las frutas y hortalizas deben estar presentes en todas las comidas.
• Hay que tomar productos lácteos a diario en sus diferentes formas (leche, yogur, quesos, etc.), escogiendo preferiblemente los menos grasos para prevenir el sobrepeso.
• El pescado, comerlo al menos tres veces por semana.
• Es preferible el aceite de oliva a las grasas de origen animal.
• Conviene limitar el consumo de azúcares y dulces.

En cuanto a la actividad física:

• Realiza más actividades andando y utilice menos el coche.
• En lugar de tomar el ascensor, sube por la escalera.
• Si tu trabajo es sedentario, camina y estira las piernas dos minutos en cuanto tengas ocasión.
• Si te resulta factible, camina 10 minutos antes del desayuno y la cena.
• No seas muy exigente contigo mismo. Progresa de forma gradual. Una meta deseable es, al menos, conseguir hacer ejercicio tres veces a la semana y dos horas diarias de dedicación, incluyendo las pausas necesarias.
• Cuando vayas andando intenta ir acelerando hasta que notes que jadeas.

Además de todo lo anterior, es importante recordar que debemos acudir a reconocimientos médicos periódicos, aunque no precibamos síntomas de enfermedad, para detectar posibles alteraciones y poner las medidas necesarias para corregirlas.

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